
QUEREMOS NUESTRO TROZO DE TARTA.
Que nuestras queridas hogueras son un pastel muy jugoso, en lo económicamente hablando, es algo que no se le escapa a nadie. Según un artículo en un medio digital local de la ciudad, dicho impacto podría alcanzar los 300 MILLONES de euros. Un buen pico, ¿no? Pues bien, de ese dinero, los mayores beneficiados son hoteles, restaurantes y bares. Hasta ahí, de acuerdo.
Ahora pasamos a la parte negativa para las hogueras y barracas. ¿Cuánto de esos 300 millones llegan a nuestras comisiones? Os cuento…
Subvenciones públicas para monumentos (2025-2026): El presupuesto global aprobado recientemente asciende a unos 745.900 euros destinados a la construcción de monumentos, transporte y plantà, premios aparte. Además, están repartidas en unos porcentajes donde las hogueras más grandes reciben más dinero que las más modestas, pero eso no es lo que nos interesa ahora mismo.
El tema es que, para que sigan existiendo las fiestas oficiales de la ciudad, los comisionados tenemos que buscarnos la vida pagando cuotas, vendiendo lotería, buscando patrocinadores y estrujándonos la cabeza para ver de dónde sacamos dinero. Creo que empieza a existir la urgente necesidad de que los que más se benefician empiecen a ser los que más se impliquen en el reparto de esta tarta. Y me dirijo directamente a la hostelería, abarcando los antes mencionados. ¿Cuántas veces se ha ido a estos negocios para que colaboren con nosotros, aunque sea con un triste anuncio para nuestros llibrets, y hemos tenido la negativa de los propietarios? Muchas, ¿verdad? Esto tiene que acabar. Como creo que todos sabemos que la respuesta va a ser negativa, tendríamos que pasar a una actitud más dura, en la cual tendríamos que presionar a las autoridades, empezando por la propia federación, como máximo organismo de la fiesta, para que se empiece a cobrar una tasa turística simbólica en hogueras.
Según la estimación del Ayuntamiento de Alicante, fueron alrededor de 2 millones de personas las que pasaron por nuestra ciudad en las hogueras del año 2025. Imaginar que esto se traduce exclusivamente a hoteles y que se les cobre 1 € (sí, un euro) por persona y noche. Estamos hablando de un ingreso DIRECTO a nuestras comisiones en las cuales no afectaría en nada a las arcas municipales y nuestras asociaciones serían generosamente beneficiadas. Este ingreso sería justo, ya que nosotros compramos los ingredientes de la tarta, la amasamos, la cocinamos, la decoramos y la vendemos, pero al final nos queda una pequeña guinda de la tarta o una pequeña ración que no nos llega ni para una pequeña cucharada.
Aquí solo veo dos caminos: o una mayor implicación por parte de la hostelería alicantina, o que se tomen medidas y se empiece a cobrar dicha “tasa turística fogueril” únicamente en los días de hogueras y se nos premie con dichas cantidades para que, aparte de fabricar la tarta, también la podamos cobrar.
Sé que habrá detractores de esta idea, pero en muchas ciudades europeas se cobran impuestos turísticos solo por visitarlas, aunque no estén en fiestas, y cuando vamos, la pagamos y no nos quejamos, sino todo lo contrario. Lo vemos como algo normal. Aquí deberíamos proponer este sistema de financiación y que nuestro trozo de tarta sea más generoso.
Miguel Martínez Rebollo


