
Tras haber finalizado las mejores hogueras de las historia, o tal vez no, ya que es una frase recurrente que no siempre es cierta, es el momento de reflexionar y analizar lo vivido.
No es función del que suscribe hacerlo, en público al menos, pero hoy me gustaría poner la mirada en algo que siempre sucede de manera inexorable tras cada fin de ejercicio y pocas veces hacemos: el mercado de fichajes.
Me refiero, por supuesto a las altas y bajas de asociados que tienen las diferentes hogueras y barracas de cara al nuevo ejercicio.
¿Se puede medir el funcionamiento de una hoguera únicamente por los premios recibidos? Evidentemente no.
¿Puede hacerse centrándonos en el número de bajas que vamos a sufrir este próximo ejercicio? Evidentemente no.
Sin embargo para analizar el estado de una asociación sí puede hacerse a través de KPI’s cuantificables.
¿No decimos en muchas ocasiones que la mejor forma de gestionar una hoguera o barraca es hacerlo como una empresa?
Si es así entonces también podremos medir su rendimiento.
Hoy me voy a centrar en una variable fundamental, como he comentado anteriormente me gustaría hablar de la importancia de las altas y bajas.
Imaginemos una asociación integrada por 100 comisionados.
Desde mi punto de vista, asumiendo que siempre existen salidas per se, sea por el motivo que sea, no debería exceder el 15% del total de comisionados.
Imaginemos que para este inicio de se ha marchado un porcentaje del 30% de comisionados.
Si fuera así sería importante analizar las causas del éxodo y aplicar medidas correctoras, finalmente aplicar soluciones como por ejemplo con reducción de cuotas para nuevos comisionados, etc.
¿Podría decirse que si se marcha un 30% de comisionados tenemos un problema? ¿se puede medir? La respuesta es sí. Entonces sí tenemos variables dentro del mundo de la fiesta que nos permiten analizar la situación de nuestra asociación.
Si queremos funcionar como el mecanismo de relojería de una gran empresa esta es una de las formas. Pon un KPI en tu vida (festera).


