
Patti Smith en 1988 popularizó la canción «People have the power», una canción en forma de protesta que nada tiene que ver con lo que hoy exponemos.
En la Elección adulta de la Bellea del foc tuve la suerte de compartir cercanía física con integrantes de una falla de Valencia.
Era su primera vez en ella y de verdad no podían imaginar todo el despliegue que aquí se realiza.
Una Plaza de toros completamente abarrotada. Una comunión de nuestra gente que no se puede explicar con palabras, porque no hay RAE o IA que lo pueda expresar.
El poder es de cada una de las personas que componen cada una de nuestras hogueras y barracas.
Esa es nuestra auténtica fortaleza.
Sin embargo al igual que tenemos fortalezas también tenemos debilidades.
Ya hemos comentado en alguna ocasión que una de ellas es que paulatinamente estamos perdiendo el respeto y cariño del no festero.
Ese tema lo tocaremos en otra ocasión.
Hoy queremos centrarnos en esas fortalezas.
Si conseguimos visualizar todo lo que nos une e interiorizarlo tal vez sea el inicio de algo todavía más grande.
De crear un todo que sea mucho más que la suma de sus partes.
La fiesta en Alicante no es alcohol, no es vandalismo, no es malestar para el resto de ciudadanos.
Es alegría. Es ilusión. Es trabajo. Es convivencia. Es una forma de entender la vida.
Y por si fuera poco, además tradición y cultura.
La fiesta necesita de cada uno de nosotros.
No para ir en contra, si no para ir a favor.
Nos necesita con empatía y con actitud positiva. Para sumar de verdad.
¿Por qué no alargamos ese espíritu de unidad más allá de la Plaza de toros?
La gente tiene el poder.


