
Para gran parte de la ciudad de Alicante existe un mes un poco más especial que los demás.
Para entender junio, hay que mirar al Olimpo romano. La teoría más aceptada por los historiadores es que el mes debe su nombre a Juno (Iuno), la diosa más importante del panteón romano, equivalente a la Hera griega.
¿Quién era Juno? Era la deidad del matrimonio, la fertilidad y el nacimiento, además de la reina de los dioses y protectora de Roma.
Bautizar este período en su honor no fue una casualidad. Junio es el mes de la floración, el momento en que la tierra muestra su máxima fertilidad y los campos se preparan para la cosecha. Era el momento perfecto para rendir tributo a la diosa que aseguraba la continuidad de la vida.
Existe otra hipótesis que resulta igual de poética: que Iunius proviene de iuniores (los jóvenes), en contraposición a mayo (maiores, los ancianos). Así, junio sería, desde su nacimiento, el mes de la juventud, la energía y la renovación.
Esa es la teoría. La práctica es mucho más sencilla. Es nuestro mes. El mes de la festa més fermosa. El mes de celebración de las Hogueras de San Juan.
Porque si bien es cierto que salvo julio y agosto, el mundo de las hogueras se vive cada vez más durante todo el año, junio es nuestro mes por excelencia.
Con el Pregón a celebrar este viernes día cinco, comienza de verdad el esprint final hasta llegar a la cremà la noche del 24 de junio.
Desfile del ninot, Entrada de bandas, Entrega de premios, Ofrenda y mucho más para llegar al día 25 con un agotamiento físico y mental que requiere unas vacaciones de tanta festa.
Si es así será la mejor señal posible de que hemos disfrutado.
Som de foc y A la llum Podcast os desean que disfrutéis las fiestas de la mejor manera posible.
Nos vemos en las calles de Alicante.


