
La fractura social es una separación o división profunda dentro de una sociedad, especialmente entre los grupos sociales integrados y los excluidos.
Lo hemos comentado en otras ocasiones. Hoy lo hacemos de nuevo.
Evidentemente existen una amplia colección de factores que han erosionado a unión de festa y en resto de ciudadanía.
Negar que existe y que va lentamente en aumento, o simplemente restarle importancia es realmente peligroso.
¿Las causas?
¿Tal vez un exceso de actividades a lo largo de todo el año?
¿Falta de empatía por las partes implicadas?
Comentaba con una buena amiga la pasada semana, su Hoguera ha pasado a la final de categoría única, que han tenido que marcharse a ensayar a un parque alejado de seres humanos, por miedo a ser denunciados en su zona de ensayo habitual.
Y me consta que hay alguna otra asociación más en esta situación.
Pasa lo mismo con el ensayo de los villancicos y en muchas otras actividades que organizamos los foguerers y barraquers.
Muchas veces da la sensación de que el festero de Alicante tiene una diana con el texto de Wanted pegado a su espalda.
¿Soluciones? Ninguna a corto plazo.
La principal, sin embargo, pasa por la empatía, por el diálogo y el acercamiento.
Por desgracia el festero no goza de armas más eficaces hoy.
¿Y mañana?
David Esclapés


