
ESOS LOCOS
Un domingo cualquiera. Te levantas y te vas a un acto de la hoguera. Cuando por fin terminas, y llegas a casa, te sientas en el sofá a descansar, porque la noche anterior estuviste en la Fiesta de Proclamación y, claro, estás cansado.
Esa misma mañana, con la hoguera, has estado comentando problemas que tienes. También has comentado la mayor parte de las conversaciones que tuviste anoche con compañeros y compañeras de otras asociaciones festeras. Es verdad. Te das cuenta de que últimamente siempre tienes el mismo tipo de conversaciones.
Es verdad. Te das cuenta de que el clima de hartazgo está en el ambiente.
Como digo. Te sientas en el sofá, a intentar desconectar del mundo. Abres el whatspp y ves que hay un grupo con bastantes mensajes sin leer. Empiezas a leer. Más quejas sobre los problemas con permisos, plazos y demás.
Un grupo de presidentes y presidentas en el que se habla de lo que hablamos cada vez que nos vemos. Nada raro.
Pero entonces salta la chispa. Esto es insostenible. Esto es agotador. Esta incertidumbre nos está agotando. Uno dice, y si nos reunimos… otro lo apoya… otro dice que lo que hagamos, bien hecho estará.
Poco a poco el grupo empieza a crecer, de unos cuarenta, pasamos a ser casi ochenta. Se está fraguando algo interesante y abrumador.
Poco después se cambia el nombre del grupo. Ahora somos presidentes y presidentas en activo de hogueras y de barracas. El grupo va creciendo, ya somos más de ciento cuarenta.
Se propone un día. Una hora. Un lugar. Y aquello es imparable.
Somos 40. Ya somos 50. Ya somos 75. Poco a poco el interés crece. Los mensajes son alentadores, no se trata de soliviantar. No se trata de restar, sino de sumar. Me lio la manta a la cabeza, hasta aquí hemos llegado. Y esto es remar en favor de la fiesta.
Somos 80, 85, 90… la lista sigue creciendo. Aquí nadie va en contra de nadie. Aquí se ve el hartazgo, el agotamiento, la incertidumbre que no nos deja hacer lo que más nos gusta hacer. Lo que hacemos de manera altruista. Uno dice, esto cada vez es más agotador… otro le contesta que ya no puede más… otro dice que esto cada vez es más difícil. La responsabilidad es mucha.
Somos 95. Hemos superado los 100.
Es abrumador. La convocatoria ha tenido más éxito del que esperábamos. Es que aquí no cabemos. Me proponen este sitio. ¿Y si lo hacemos aquí?
Pasa el día, con la buena sensación y la convicción de que somos un colectivo unido. Te negabas a creer que no lo fuéramos. Hay que hablar de muchas cosas, pero con un interés común.
El lunes despiertas. Vas al trabajo. El móvil empieza a activarse a eso de las 8:30 de la mañana. Una llamada. Otra. Compañeros. Presidentes. Incluso la prensa te llama. La lista sigue creciendo, somos más de 120.
125, 127, 130. Llegando a una lista de 136presidentes (14:15 del 18/05/2026), y uno siente satisfacción, siente orgullo, siente calor. Siente la valentía. Se respira crispación, nervios, incertidumbre, malestar… el hartazgo, el cansancio, la sensación de que la pelea está perdida, sí, pero que hay que hacerla… Se respiran muchas cosas negativas, pero por encima de eso, llega el aliento de esperanza, se nota la unión (necesaria) y la fuerza que nos caracteriza (la garra que hemos desarrollado ya desde hace tiempo).
Porque fuimos, somos y seremos “esos locos” (unidos y más fuertes que nunca) que tienen unúnico objetivo: hacer fiesta por el bien de Alicante.
Néstor Álvarez


