
El Poder de la unión
Presidentes y presidentas de hogueras y barracas. Os escribo estas líneas con la sensación de que algo ha cambiado en la festa. Durante mucho tiempo nos hemos acostumbrado a que las decisiones que afectan a nuestra fiesta se tomen en despachos, a menudo a espaldas a los que realmente levantamos el monumento, la portalá o montamos el racó. Pero estas últimas semanas se ha dado un golpe sobre la mesa que ha resonado en todo Alicante.
No ha sido una cuestión de orgullo, sino de supervivencia. Gracias a esa actitud firme y, sobre todo, a esa unión que muchos creían imposible, habéis conseguido desbloquear temas que estaban enquistados. Hablo de las subvenciones para paliar la subida de costes, de la agilización de los permisos que nos asfixiaban a base de burocracia, de las normas que quería imponer el SPEIS y de un respeto por parte del Ayuntamiento y la Federación que antes se daba por sentado y ahora se ha ganado a pulso.
Habéis demostrado que, cuando las hogueras y las barracas van de la mano, la administración no puede mirar hacia otro lado. Se acabó el tiempo de las palmaditas en la espalda y de levantar tarjeta verde a todo; ahora hay hechos sobre la mesa.
Sin embargo, el peligro viene ahora. Una vez conseguidas las primeras victorias, es fácil caer en el conformismo y volver a la vieja costumbre de que cada uno mire por su distrito. No cometáis ese error. Esa «unión de las últimas semanas» no debe ser un parche temporal, sino una nueva forma de trabajar.
Si bajamos la guardia o suavizamos el tono ante el Ayuntamiento y la Federación, el terreno ganado se perderá en un abrir y cerrar de ojos. Mantened esa exigencia, seguid recordándoles que ellos gestionan, pero que la fiesta la hacemos nosotros, aunque ellos también sean parte importante de esto. Habéis demostrado que juntos sois imparables; no permitáis que nadie os convenza de lo contrario, y mucho menos de volver a que se fracciones esta unidad.
Seguid así, todos a una. Que nadie nos apague esta hoguera.
Miguel Martínez Rebollo


