
Malos tiempos para la lírica.
Icónica canción del grupo Golpes Bajos, compuesta en 1983, que representa lo que muchos festeros sentimos cada vez que se ataca al mundo de la fiesta en Alicante.
Porque sí, porque los festeros nos sentimos desahuciados, defenestrados e incluso perseguidos.
¿Nuestro delito? Querer hacer fiesta para nuestra ciudad de forma altruista.
Ayer saltó la noticia de que un partido político ha solicitado información sobre la viabilidad de la instalación de un Racó en nuestra Explanada. Hasta ahí es todo correcto, es más que lícito.
Ahora bien, el problema viene cuando en lugar de únicamente solicitarlo con respeto, además lo publicita. Su estrategia política es meridianamente clara, poner en boca de todos, lo que no deja de ser lanzar el clásico globo sonda, la compatibilidad de dicha instalación con la declaración de la Explanada como BIC. Resumiendo, hacer ruido buscando el acercamiento partidista del no festero.
No olvidemos que foguerers y barraquers estamos censados únicamente 13.000 personas del total de la población. El pastel del resto de vecinos no festeros es apetitoso.
Insisto, no es malo solicitar información, pero hay cosas que se pueden hacer en privado y si tienes razón lo haces público, no al revés.
Agitar el avispero de todo lo que sucede en Alicante no es positivo. Tienes razón en muchas ocasiones, sin embargo tarde o temprano te equivocas. Creo que es el caso.
Conozco personalmente a Manolo García, presidente de la Hoguera Explanada y tengo por seguro que tiene todos los permisos posibles, contemplando además todas las acciones necesarias para conservar nuestro patrimonio cultural.
Nuestro presidente de Federación de Hogueras, David Olivares, respondió con contundencia las actitudes de este partido político y así debe ser. Tenemos que mostrar unidad inquebrantable ante los ataques a la fiesta.
Mientras el festero de Alicante sienta que el resto de la sociedad nos ha colocado un cartel de Wanted con nuestro rostro no conseguiremos avanzar en la empatía necesaria para crecer.
Y sí, lo digo también por los partidos políticos.
Por favor, permitidnos hacer fiesta para todos.
David Esclapés


