
¿Convivencias o conveniencias?
Es innegable que las convivencias de nuestras candidatas por ciudades ajenas a las hogueras son un escaparate único para promocionar nuestra festa, nuestra ciudad y nuestra gastronomía. Para los que tenemos la suerte de vivirlas, es una vivencia preciosa en donde nos alegramos muchísimo de encontrarnos caras conocidas, donde vemos ciudades en donde ellos también promocionan sus localidades y en donde nos empapamos igualmente de su cultura y gastronomía. Es una preciosa reciprocidad gastro-cultural donde nos acribillan a preguntas sobre la festa, mientras nuestras candidatas muestran con orgullo sus mejores trajes y nos representan muy dignamente ante la mirada de nuestros anfitriones. Alicante se hace mas grande captando potenciales turistas ¿Y que mejores interlocutoras que nuestras chicas? Seguro que no las hay, ya que son ellas las que mas y mejor defienden nuestra festa, y demuestran a los curiosos que las hogueras son mucho mas que fiesta nocturna, comer y beber. Las hogueras son trabajo, cultura, tradición, disciplina, compromiso y muchísimas cosas más.
Sin embargo, a los que nos gusta darle vueltas a las cosas, nos preguntamos – ¿Es una promoción pura sobre la festa de fogueres o es un negocio redondo para el destino de acogida de nuestras candidatas y comisiones? Para Alicante es una plataforma de promoción incalculable, ya que a pesar de ser un escaparate inmejorable, prácticamente desconocemos el número de turistas que nos visitan en las fechas fogueriles, aunque quiero pensar que el índice de turistas de esas ciudades en hogueras sube.
Por otro lado, la ciudad anfitriona tiene un negocio redondo donde nuestro Ayuntamiento y federación sirven en bandeja de plata una masiva visita de los comisionados y familiares de nuestras candidatas que ocupan plazas hoteleras, restaurantes, bares, supermercados y aumentan las visitas de sus sitios culturales.
Por un lado las ciudades receptoras reciben una buena inyección de ingresos económicos en 3 días, de los cuales los beneficiados son los negocios y para las hogueras son una gran herramienta de expansión, cuya finalidad sea captar turistas de otras ciudades donde las hogueras sean menos conocidas y que nos traigan aquí su dinero. Quid pro quo. Aunque eso no quita que el enriquecimiento cultural para ambas localidades es inmenso.
Por lo tanto, negocio para unos y para otros, gracias a los que “fem festa” y luego nos toca la parte pequeña del pastel.
Miguel Martínez Rebollo


