
La ganadora ha sido Sofía Escolano Gómez, una artista que vive la fiesta desde dentro y que ha sabido emocionar con una obra llena de simbolismo y sensibilidad.
El cartel gira en torno al fuego como símbolo de transformación y celebración. Una llama que toma forma humana y cultural, dando vida a nuestros iconos: el dolçainer, el tabal, la Bellesa del Foc, la Virgen del Remedio, la pólvora y las flores. Una composición donde lo efímero se convierte en eterno.
En palabras de la autora, “cada nota de dolçaina, cada figura, nace del calor de la llama”. Y no es casual: su padre tocaba ese instrumento, y hoy su recuerdo se enciende también en esta obra.
Con una estética digital pero de alma artesanal, Sofía consigue un equilibrio entre lo moderno y lo tradicional, destacando el contraste entre el fondo oscuro y la calidez del fuego.
El presidente de la Federació, David Olivares, ha destacado la fuerza emocional del cartel: “Este cartel no solo representa a Les Fogueres de Sant Joan: las hace sentir. Es arte al servicio de nuestra identidad.”
Una obra que nos recuerda que el fuego no destruye, transforma, abraza e ilusiona.






