
EL PODER DE LA UNIÓN.
Presidentes y presidentas de hogueras y barracas, os escribo estas líneas para felicitaros, con la sensación de que conseguisteis haber cambiado en algo la festa. Durante mucho tiempo nos hemos acostumbrado a que las decisiones que nos afectan se tomen en despachos, pero hace unos meses disteis un golpe sobre la mesa que resonó en todo Alicante.
No ha sido una cuestión de orgullo, sino de supervivencia. Gracias a esa actitud firme y, sobre todo, a esa unión que muchos creían imposible, conseguisteis desbloquear temas que estaban enquistados. Hablo de las subvenciones para paliar la subida de costes, de la agilización de los permisos que nos asfixiaban a base de burocracia, de las normas que quiere imponer el SPEIS y de un respeto por parte del Ayuntamiento y la Federación que antes se daba por sentado y ahora se ha ganado a pulso.
Habéis demostrado que, cuando las hogueras y las barracas van de la mano, la administración no puede mirar hacia otro lado. Se acabó el tiempo de las palmaditas en la espalda y de levantar tarjeta verde a todo; ahora hay hechos sobre la mesa.
Sin embargo, el peligro viene ahora. Una vez conseguidas las primeras victorias, es fácil caer en el conformismo y volver a la vieja costumbre de que cada uno mire por su distrito. No cometáis ese error. Esa «unión de los últimos meses» no debe ser un parche temporal, sino una nueva forma de trabajar por y para todos los foguerers y barraquers.
Si bajamos la guardia o suavizamos el tono ante el Ayuntamiento y la Federación, el terreno ganado se perderá en un abrir y cerrar de ojos. Mantened esa exigencia, seguid recordándoles que ellos gestionan, pero que la fiesta la hacemos nosotros, aunque ellos también sean parte importante de esto. Habéis demostrado que juntos sois imparables; no permitáis que nadie os convenza de lo contrario, y mucho menos de volver a que se fraccione esta unidad que tanto ha costado construir.
Seguid así, todos a una. Que nadie os moje la pólvora.


