
La festa se abre paso en la Rambla
La federación, tras las quejas a la desastrosa gala en el estadio Rico Pérez, ha tenido el acierto y la gran idea de trasladar la gala a nuestra emblemática Rambla, no sin alguna queja vecinal del corte de dicha vía.
Alicante ha tenido la virtud de transformar una de sus principales avenidas del centro de la ciudad en un escaparate excepcional para un evento que pedía a gritos desde hace años, que tanto festeros como gente ajena a las hogueras, tuviesen la oportunidad de disfrutar de un acto tan importante y glamouroso como la gala en un espacio tan emblemático. Lo vivido este fin de semana ha sido un ejemplo perfecto de que la inmensa mayoría de actos se deben de abrir a la ciudad, que la gente vea y se convenza de que las hogueras no es solo estar de fiesta en un racó y salir a desfilar, aunque de eso ya hemos hablado otras veces. Volviendo al tema, hay que darle la enhorabuena tanto a la Federación, como a todo el equipo del Ayuntamiento por el montaje, el sitio y el éxito de público asistente.
En esta ocasión la organización ha sido de nota alta. Fue un acto fluido y en el que la puesta en escena y la calidez de los foguerers y barraquers lo hicieron aún más emotivo. La Rambla, con su encanto habitual, se confirmó como el escenario idóneo: un espacio que aporta la solemnidad de las grandes citas, pero mantiene la cercanía que define a nuestra fiesta.
Bajo mi punto de vista destacaría la respuesta que hubo en las aceras de la rambla, aparte de la camaradería entre asociaciones, llamó mucho la atención de los festeros el gran número de gente externa a la fiesta del fuego que se detuvieron a observar el espectáculo, y ojipláticos preguntaban por qué se hacía esa enorme pasarela llena de chicas tan guapas, con esos vestidos tan bonitos en un sitio tan céntrico y por qué había tanta gente entregada a esas “modelos” con pancartas, globos y confetti.
El gran triunfo ha sido conseguir que la gala se convierta en un evento abierto a todo el mundo, que le pueda “picar el gusanillo” y las comisiones amplíen el número de asociados. Creo que es una de las mejores pruebas de que las hogueras tienen eventos que funcionan para el entretenimiento del “pueblo” (como nos llama David Olivares) y que debería de haber más actos abiertos para que esa atracción sea aún mayor, aumentar el censo y no pensar tanto en cobrar entradas haciendo esos eventos en escenarios que están tan lejos como ciudad de la luz o el hogar provincial.
Pero todo no es precioso y perfecto. Por otro lado, y sírvase como mejoras, no vi zonas adaptadas para gente con minusvalía y dada la longitud de la pasarela, la gente de movilidad reducida, madres con carritos y similares, para cruzar de una acera a la otra tenían que dar una gran vuelta para poder acceder de un lado de la rambla a otro. También hubiese estado bien unas pantallas a mitad de pasarela para poder ver mejor a nuestras representantes. Pero solo son ideas. Aun así, enhorabuena por el acto.


