
ALICANTE SE QUEDA SIN HOGUERAS OFICIALES
Vaya titular más duro. ¿verdad? Tranquilos, de momento no va a pasar, por lo menos estos próximos años.
De todos es sabido, por declaraciones del propio Pedro Espadero, que los próximos años va a seguir presentándose para construir la hoguera oficial del ayuntamiento, por lo menos hasta el centenario de nuestras queridas hogueras. Por otro lado, refiriéndonos a la hoguera oficial infantil, Sergio Gómez teóricamente seguirá presentándose a este concurso, pero solo él sabe hasta cuándo.
No se nos escapa que el número de interesados en hacer estos monumentos suele ser de uno o dos como mucho. ¿El motivo? Parece ser que hay que tener un respaldo económico para poder optar a construir estos monumentos que no muchos artistas tienen, no les interesan las condiciones, no pueden acaparar el trabajo añadido con otras hogueras y fallas que van a construir el mismo año, o simplemente porque no les motiva hacer unas hogueras oficiales.
De cara al futuro, y es ley de vida, estos dos artistas dejarán de presentarse a dicho concurso por calidad laboral, motivos económicos o simplemente porque buscarán otros objetivos motivacionales en su trabajo.
Como dice Mecano en su canción “El uno, el dos, el tres”- Ese día un día llegará, no será pronto ni tarde, cuando no queda cerilla ya, es el dedo lo que arde. – Pues esta cerilla, y repito que, según declaraciones del propio Espadero, se está terminando de consumir, y aunque a su cerilla le queda madera para quemar, cada vez le queda menos, y podríamos correr el riesgo de quedarnos a oscuras.
Es momento de empezar a preguntarnos qué pasará el día que estos dos artistas digan “nuestra cerilla se apagó”. ¿Qué pasará si sigue despertando tan poco interés entre tantos artistas? ¿Y si sale el concurso y no se presenta nadie?
Quiero pensar que siempre habrá alguien interesado y nunca se dará esta circunstancia, pero pensándolo fríamente, y aunque el porcentaje sea bajo, creo que esta posibilidad podría existir viendo los antecedentes de los últimos años.
Lo que tengo claro, es que para los constructores alicantinos no debe de haber mayor orgullo que plantar la hoguera oficial de su tierra. Pero como del orgullo no se come ni se paga, los que manejan todo esto deberían empezar a plantearse por qué casi nadie está interesado en esto y qué soluciones le deben dar, y además de forma urgente.
Miguel Martínez Rebollo


