

Las Fallas y la Magdalena de 2022 serán prácticamente como las de la era prepandemia. La única diferencia será que en las mascletàs será obligatorio el uso de la mascarilla, aunque finalmente no habrá control del aforo en la plaza de Ayuntamiento, tal y como inicialmente planteó el concejal de Fiestas de Valencia, Carlos Galiana.
Así lo ha explicado el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, tras reunirse esta mañana con la secretaria autonómica de Salud Pública, Isaura Navarro.

Por otro lado, ha indicado que las personas que desfilen en las Ofrendas de Fallas, Magdalena o en los Moros y Cristianos, no tendrán que utilizar mascarilla, pero el público que asista sí deberá llevarla puesta, según consta en el protocolo de grandes aglomeraciones, al igual que las romerías, donde las personas asistentes a estos grandes eventos, deberán de llevar por obligación la mascarilla.
La idea es que los participantes en estos actos como son ofrendas y desfiles, no necesiten llevar mascarilla, dado que en ellos se respetará la distancia y no habrá aglomeración de gente. Entre el público, al haber más personas en menos espacio, sí será necesaria la mascarilla.
En el caso de casales, collas y kábilas en la calle, si las carpas tienen los lados abiertos se mantendría el protocolo de espacios al aire libre.
Todo ello también dependerá de la evolución de la pandemia, que si todo continúa cómo hasta ahora, podrían relajarse un poco más los protocolos en este tipo de eventos.



